Veinte tortugas hicotea (Trachemys callirostris) de aproximadamente una semana de nacidas fueron incautadas por la Policía Nacional en jurisdicción del municipio de Santo Domingo, cuando eran transportadas en un vehículo particular al interior de envases plásticos de gaseosa.
Durante el procedimiento, las autoridades capturaron a la persona que conducía el vehículo, mientras que las tortugas quedaron bajo protección de Cornare para recibir atención especializada en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV).
El equipo de profesionales adelantó la valoración clínica y evidenció que varias de las tortugas presentaban mordeduras ocasionadas entre ellas mismas, producto de las condiciones de hacinamiento en las que eran transportadas dentro de los recipientes plásticos. Además, dos de los individuos fallecieron poco después de llegar al CAV debido al avanzado estado de deshidratación con el que ingresaron.
Las 18 tortugas restantes permanecen estables y continuarán bajo observación y manejo veterinario especializado para iniciar su proceso de rehabilitación y, posteriormente, regresar a su hábitat natural cuando las condiciones lo permitan.
La persona capturada durante el operativo fue dejada a disposición de las autoridades competentes para responder, presuntamente, por los delitos de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables y tráfico de fauna silvestre.
Este caso vuelve a evidenciar las consecuencias del tráfico ilegal de fauna silvestre, una problemática que expone a los animales a condiciones que comprometen su bienestar e incluso ponen en riesgo su supervivencia desde los primeros días de vida.
Cornare recordó que la tenencia, el tráfico y la comercialización de fauna silvestre constituyen un delito ambiental sancionado por la Ley 2111 de 2021, que contempla penas privativas de la libertad y multas que van desde 300 hasta 40.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Nuevamente la Corporación hizo un llamado a la ciudadanía para abstenerse de adquirir o mantener animales silvestres como mascotas y denunciar oportunamente cualquier caso de tráfico, tenencia ilegal o afectación a la fauna, contribuyendo así a la protección de la biodiversidad y de las especies que habitan los ecosistemas del país.
