Un mono aullador rojo (Alouatta seniculus) fue incautado por la Policía Nacional en el municipio de Guarne, luego de ser encontrado sobre los hombros de un hombre que departía en un establecimiento público. Durante el procedimiento, las autoridades capturaron al presunto responsable y dejaron al ejemplar bajo protección de Cornare para iniciar su valoración y atención especializada.
El primate fue trasladado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de Cornare, donde el equipo médico veterinario evidenció múltiples afectaciones asociadas a un prolongado periodo de cautiverio.
Durante la evaluación clínica se identificaron signos de malnutrición crónica, entre ellos pelaje opaco, baja condición corporal, alteraciones cutáneas y trastornos gastrointestinales. Además, el animal presentaba una lesión en la planta de su miembro posterior izquierdo y dificultad para desplazarse.
“El ejemplar habría permanecido en cautiverio por más de un año, situación que compromete seriamente sus posibilidades de rehabilitación y eventual regreso a su hábitat natural. Por ahora, continuará bajo observación y seguimiento permanente mientras se define la alternativa que mejor garantice su bienestar”, explicó Camilo Muñoz Collazos, coordinador del CAV de Cornare.
Cornare recordó que los primates son animales silvestres que requieren condiciones muy específicas para su desarrollo y cumplen un papel fundamental en los ecosistemas, especialmente en la dispersión de semillas y la conservación de los bosques. Su extracción del medio natural y permanencia en cautiverio no solo deterioran su salud física y comportamental, sino que afectan el equilibrio de los ecosistemas de los que hacen parte.
La Corporación reiteró que la tenencia, el tráfico y la comercialización de fauna silvestre constituyen un delito ambiental, sancionado por la Ley 2111 de 2021 con penas privativas de la libertad y multas que pueden oscilar entre 300 y 40.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para abstenerse de adquirir o mantener animales silvestres como mascotas y reportar oportunamente a las autoridades cualquier caso de tráfico, tenencia ilegal o afectación a la fauna, contribuyendo así a la protección de la biodiversidad del territorio.
