En un año en el que Colombia perdió más bosque, la región Cornare logró reducir en un 35% la deforestación en su jurisdicción. Mientras el país pasó de 113.608 a 119.483 hectáreas deforestadas en 2025, Cornare cerró el año con 223 hectáreas, 120 menos que en 2024, consolidándose como una de las regiones con menores tasas de pérdida de bosque de Colombia.
Esto, de acuerdo con el más reciente reporte del Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono del Ideam, que además revela que Antioquia registró 7.065 hectáreas deforestadas en 2025, una reducción del 1,8% frente a las 7.197 hectáreas reportadas en 2024.
“Son 223 hectáreas que todavía debemos reducir -algún día llegaremos a cero-, pero este comportamiento evidencia que la combinación de conservación, restauración, incentivos, participación comunitaria, monitoreo y control está dando resultados”, manifestó Javier Valencia González, director general de Cornare.
La reducción es el resultado de una estrategia que se ha consolidado durante años y combina la conservación de los bosques con el trabajo directo con las comunidades. A través del Pago por Servicios Ambientales, cerca de 2.900 familias conservan 43.580 hectáreas de ecosistemas estratégicos, mientras que programa PRISER permitió desarrollar 255 proyectos en 258 veredas y restaurar 502 hectáreas de bosque.
A estas acciones se suman Restaurando Territorios, con 300 familias y propietarios vinculados a procesos de restauración; Tejiendo Vida, que impulsa proyectos comunitarios sostenibles en las áreas protegidas; y CERCA, estrategia de educación ambiental con 214 líderes ambientales presentes en los 26 municipios.
La conservación también se apoya en 57 Reservas Naturales de la Sociedad Civil, la protección del Páramo de Sonsón mediante Obras por Impuestos con el Grupo Corona, la siembra de árboles en diferentes municipios y un sistema de áreas protegidas que cobija el 24,5% del territorio de Cornare.
El ejercicio de autoridad ambiental complementa estas acciones, puesto que, durante 2025, la Corporación atendió oportunamente 483 denuncias relacionadas con la tala de bosque natural o plantado y fortaleció el seguimiento mediante herramientas de monitoreo, imágenes satelitales y el trabajo articulado con la Policía Nacional Ambiental y la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Aunque la tendencia es positiva, la presión sobre los bosques permanece focalizada en 5 municipios: San Carlos, San Francisco, San Luis, Puerto Triunfo y Sonsón, en ellos se registra la mayor cantidad de las hectáreas deforestadas en la jurisdicción.
Para Cornare, el reto ahora es mantener esta tendencia y continuar reduciendo las 223 hectáreas de bosque que fueron afectadas durante 2025, con una estrategia que combina autoridad ambiental, restauración y conservación, pero que requiere la unión de esfuerzos con las comunidades y todos los actores del territorio.
