Más de 1.000 árboles sembrados, 100 huertas familiares y escolares establecidas, 59 parcelas productivas, 14 invernaderos, 33 composteras, 32 colmenas y una inversión que superó los $800 millones, son parte de los resultados que dejó la cuarta versión de Tejiendo Vida para las Áreas Protegidas, la estrategia de Cornare que, a través del trabajo conjunto con las comunidades, transforma la conservación en acciones concretas dentro del territorio.
Los resultados fueron presentados durante el evento de cierre de esta cuarta versión, en el que las 30 organizaciones comunitarias beneficiarias compartieron las experiencias, aprendizajes y logros alcanzados tras cerca de seis meses de ejecución de iniciativas enfocadas en fortalecer la implementación de los planes de manejo de 14 Áreas Protegidas de la jurisdicción.
La estrategia recibió 196 inscripciones y brindó acompañamiento técnico a 150 organizaciones para la formulación de sus propuestas. Finalmente, fueron seleccionados 30 proyectos en las diferentes categorías: 12 agroecológicos, 8 en rescate de saberes ancestrales, 6 de turismo de naturaleza, y 4 para la conservación de especies de la región, demostrando el compromiso de las comunidades con la protección de la biodiversidad.
Los proyectos permitieron, además, fortalecer seis iniciativas de turismo de naturaleza mediante el diseño de rutas, capacitación de operadores comunitarios, adecuación de infraestructura y dotación para la atención de visitantes. En total, más de 1.750 personas participaron directamente en el desarrollo de las iniciativas, consolidando una red de actores comprometidos con el cuidado de las Áreas Protegidas.
La inversión realizada por Cornare fue de $600 millones, cifra que, sumada a los aportes de las organizaciones comunitarias y de aliados como municipios y empresas vinculadas al Acuerdo de Crecimiento Verde y Cambio Climático, superó los $800 millones, reflejando el valor de la corresponsabilidad para impulsar procesos de conservación y desarrollo sostenible.
Durante el encuentro también se realizó un conversatorio con representantes de las iniciativas y un recorrido por la muestra de proyectos, espacios que permitieron intercambiar experiencias y reconocer el papel de las comunidades como protagonistas de la gestión ambiental del territorio.
Con esta cuarta versión, Tejiendo Vida ratifica que la participación comunitaria es una herramienta efectiva para fortalecer la gobernanza ambiental, impulsar proyectos sostenibles y hacer de las comunidades un actor fundamental en la conservación de las Áreas Protegidas de la jurisdicción de Cornare.
