– La campaña “Compasión por la Vida Silvestre” adelanta operativos, jornadas pedagógicas y acciones de control en todo el departamento desde días previos a la Semana Mayor.
– En 2025, esta estrategia permitió realizar 250 operativos de control, sensibilizar cerca de 23.000 personas y recuperar 53 individuos de fauna silvestre.

Con el propósito de fortalecer las acciones de prevención, control y sensibilización frente al tráfico ilegal de especies silvestres durante la temporada de Semana Santa —una de las épocas de mayor presión sobre la biodiversidad en el departamento—, el Comité Interinstitucional de Flora y Fauna de Antioquia (CIFFA) avanza con la campaña “Compasión por la Vida Silvestre”.

Desde días previos a la Semana Mayor, las entidades que integran el CIFFA desarrollan una agenda articulada de actividades en diferentes subregiones de Antioquia, que incluye jornadas pedagógicas en instituciones educativas, tomas lúdicas en parques principales, presencia en aeropuertos y terminales de transporte, así como operativos de control en puntos estratégicos como plazas de mercado, ejes viales y zonas de alta afluencia turística.

De manera conjunta, la Gobernación de Antioquia, Cornare, Corantioquia, CORPOURABA y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, con el apoyo de la Policía Nacional de Colombia, la Fiscalía General de la Nación, universidades y aliados estratégicos, desarrollan un despliegue interinstitucional que integra múltiples líneas de acción.

En total, la estrategia contempla decenas de operativos de control al tráfico ilegal de especies, más de 20 puestos de control en vías y corredores estratégicos, más de 40 jornadas de sensibilización ciudadana, procesos pedagógicos en instituciones educativas y más de 20 tomas de terminales de transporte y aeropuertos, así como intervenciones en plazas de mercado, parroquias y zonas turísticas.

Este despliegue incluye además acciones específicas como la entrega de material vegetal como alternativa sostenible para el Domingo de Ramos y el fortalecimiento del control en puntos críticos donde históricamente se registra la comercialización de fauna y flora silvestre.

Durante esta temporada, el tráfico ilegal afecta principalmente especies como la tortuga hicotea, la tortuga morrocoy, perezosos, iguanas, armadillos, babillas, loras, guacamayas, diferentes especies de primates y cangrejos azules, lo que evidencia la presión que enfrentan distintos grupos de fauna silvestre en el departamento.

El CIFFA reitera su llamado a la ciudadanía para no cazar, comprar, vender, consumir o tener fauna silvestre en cautiverio, evitar el uso de palma de cera y otras especies nativas durante el Domingo de Ramos y denunciar cualquier actividad relacionada con el tráfico ilegal de flora y fauna silvestre.

Las entidades del comité recuerdan que estas prácticas constituyen un delito ambiental que puede acarrear penas entre cinco y once años de prisión, además de multas económicas que pueden alcanzar hasta los 40.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes.