Con el propósito de fortalecer el saneamiento hídrico y proteger la quebrada La Marinilla, Cornare, la Gobernación de Antioquia y Empresas Públicas de El Santuario entregaron oficialmente las obras de optimización de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales –PTAR– del municipio, una intervención que mejora de manera significativa la eficiencia del sistema y contribuye al bienestar ambiental y social de la región.

El acto de entrega se llevó a cabo en las instalaciones de la planta y contó con la participación de representantes de las tres instituciones, quienes destacaron la articulación interinstitucional como clave para hacer posible una inversión total cercana a $1.750 millones. De esta cifra, Cornare aportó $1.014 millones (incluyendo interventoría y monitoreo ambiental), la Gobernación de Antioquia $300 millones y Empresas Públicas de El Santuario $435 millones.

La optimización respondió a la necesidad de aumentar la capacidad hidráulica y mejorar el desempeño del sistema, que se había visto afectado por el crecimiento poblacional y la presencia de un
alcantarillado combinado.

Entre las principales obras ejecutadas se destacan:

• La instalación de cuatro módulos de sedimentación–floculación.
• Cuatro filtros rápidos de flujo descendente.
• Cuatro lechos de secado en PRFV.
• Construcción de un tanque de retrolavado y un tanque coagulante
para la dosificación de cloruro férrico.
• Implementación de sensores de olores y diversas obras complementarias orientadas a optimizar la operación del sistema.

Gracias a estas mejoras, la PTAR aumentará su capacidad de tratamiento y garantizará que el efluente cumpla con los estándares de calidad ambiental exigidos por la normativa vigente, en línea con el Plan de Ordenamiento del Recurso Hídrico (PORH) de la quebrada La Marinilla. Con ello, se espera alcanzar o incluso superar el objetivo de 5 mg/L de oxígeno disuelto, lo que contribuirá a la recuperación del ecosistema acuático y a la conservación de la biodiversidad local.

Esta obra beneficiará directamente alrededor de 40 mil habitantes de la zona urbana de El Santuario y se consolida como un ejemplo de gestión eficiente de los recursos públicos, así como de compromiso interinstitucional con la sostenibilidad y la protección de los recursos naturales en la región.