Informe de Gestión 2009
Los fenómenos naturales ocupan cada vez con mayor atención la agenda programática de todos los gobiernos del mundo, y con el ánimo de brindar soluciones, sus dirigentes avanzan en discusiones, análisis y compromisos. En el concierto de las naciones, Colombia ha sido pionera en promover compromisos que permitan a las generaciones venideras avanzar en un desarrollo en paz con la naturaleza.
Ha sido tradición política de Colombia asumir compromisos ambientales ante el mundo como evidentemente lo hizo en la Cumbre de Rio en el año 2000, en Johannesburgo en 2008, y más recientemente en la cumbre de Copenhague en la que nuestro país propuso acuerdos que permitan la financiación de fenómenos como la adaptación de los países a los cambios climáticos, la transferencia de tecnología para que no se produzcan más emisiones y a los proyectos de deforestación evitada, que incluso viene ejecutando CORNARE en asocio del Banco Mundial.
Este el marco de estas preocupaciones, CORNARE ha concurrido en el propósito nacional de lograr cada vez más mejores estándares de sostenibilidad ambiental incorporando en sus procesos de planificación regional las expectativas, compromisos y metas plasmadas en el marco de la política nacional ambiental.
CORNARE ha asumido estos compromisos con plena responsabilidad mediante la estructuración y diseño concertado con los distintos actores de la región de programas de gestión, que dentro de una visión integral, dan cuenta de la incorporación de resultados positivos para hacerle frente a los flagelos socio ambientales de mayor prioridad, los cuales ejecuta en asocio con las mismas comunidades y contando con el concurso fundamental de otras entidades públicas y privadas de orden local, departamental, nacional e internacional.
Fue precisamente el año 2009 el que consolidó nuestras estrategias de concertación regional, pues en el año se marcaron dos importantes hitos en su historia institucional.
El primero de ellos se desencadena con ocasión de la expedición de la ley 1263 del 26 de diciembre de 2008 que extendió el período de los Directores Generales de las Corporaciones Autónomas Regionales del país y de los miembros del Consejo Directivo que representan a las Organizaciones Ambientalistas y a los gremios del Sector Privado. En el propósito de la ley de homologar períodos de gobierno de estas entidades con los municipios, y por ende, homologar sus planes programáticos, se emprendió la tarea de extender los alcances, metas y proyectos del plan de acción que inicialmente se concibió para los años 2007, 2008 y 2009 proyectándolo al año 2011. Para ello, CORNARE no solo identificó la evolución de la política ambiental de Colombia ante el mundo, sino que acopió los requerimientos ambientales de la región, evaluó el avance presentado en cada una de las metas que habían sido establecidas desde el año 2007, y desplegó importantes mecanismos de participación comunitaria que finalmente arrojaron como producto un Plan de Acción que contribuye a combatir los flagelos y fenómenos naturales que hoy azotan al mundo, al país y a la región.
En esta actualización del Plan de Acción al 2011, merece que citemos algunas innovaciones programáticas que consolidarán la región del oriente antioqueño como la de mayor sostenibilidad ambiental del país. Particularmente, se plasma en el Plan la ejecución de un programa orientado a fortalecer las acciones regionales que contribuyan a enfrentar de la mejor forma los fenómenos climáticos que azotan el mundo entero, afianzados en la experiencia que en la aplicación de los mecanismos de desarrollo limpio hemos adquirido en los últimos años con el apoyo de la Organización Internacional de Maderas Tropicales. Se incluye de igual manera un programa de apoyo a la prevención y atención de desastres originados tanto por el intenso verano que golpea la región, así como el desarrollo de obras de control de inundaciones derivados de olas invernales que puedan presentarse en el periodo según las proyecciones del IDEAM.
El segundo hito lo marcó el proceso de presentación, discusión y archivo del Proyecto de Ley 235-08 del Senado de la República. Este proyecto, que pretendía la fusión de CORNARE a CORANTIOQUIA, fue presentado por el Gobierno Nacional motivado en razones de orden territorial; pues en Antioquia, a diferencia de los demás Departamentos del país, existen tres Corporaciones Autónomas Regionales y por ello la pretensión de circunscribirlo solo a dos.
Este proyecto de ley generó el inmediato repudio de la comunidad regional, departamental y nacional.
Como primer vocero de la lucha contra la aprobación del proyecto merece ser destacado el Señor Gobernador de Antioquia, Dr. Luis Alfredo Ramos Botero, quién en carta dirigida al Señor Presidente de la República el 29 de diciembre de 2008, le pregonaba ejecutorias y acciones que acreditaban a CORNARE como una de las entidades más eficientes del país, a la par que reivindicaba los atributos y fortalezas ambientales del oriente antioqueño, atributos que ameritaban seguir al cuidado de esta entidad. Decía el Señor Gobernador: “En la exposición de motivos se resalta el hecho existir en país entidades ambientales que tienen bajos niveles de desempeño en la ejecución de sus programas e inversiones, la falta de recursos propios y por ende su alta dependencia del presupuesto nacional. Es evidente que CORNARE no encuadra en ninguna de estas categorías. ……. Si bien en forma acertada se reconoce la sensibilidad ambiental y ecosistémica del Urabá antioqueño que justifica la exclusiva atención de una autoridad ambiental, el gobierno nacional considera que el Departamento de Antioquia no es lo suficientemente extenso para ser atendido por tres Corporaciones Autónomas Regionales; fundamento que no encuentra correspondencia con la importancia que el oriente antioqueño tiene para el desarrollo y la economía departamental y nacional ya que su ubicación en el muy conocido “Triangulo de Oro”, integrante a su vez del gran “Trapecio Andino” la hacen una región geoestratégica, no solo por su conjunción de usos de suelo de actividades industriales y agropecuarias que son significativas dentro del PIB departamental, sino además que por su riqueza biológica en especial hídrica, se posibilita una generación del cerca del 30% de la hidroenergía del país”.
A este toque de trompeta, se unirían inmediatamente los alcaldes de los 26 municipios de la región, el Consejo Directivo y a la Asamblea General de CORNARE, la Cámara de Comercio de Oriente, la Corporación Empresarial del Oriente, Asocolflores, la Diócesis Sonson Rionegro, las Universidades, las organizaciones Ambientalistas de la región y la sociedad civil en general. En esta cruzada regional es de destacar también el papel de defensa de quienes fueron los fundadores de CORNARE que aún viven: El ex presidente de la República Belisario Betancur Cuartas y los doctores Jaime Tobón Villegas, Alvaro Villegas Moreno, Luis Alberto Gómez y el presbítero Francisco Ocampo Alzate.
Este proceso evidenció la gran estima de la región por su entidad ambiental, cohesionó la sociedad civil en torno a la institución por la que clamó hace más de 25 años y se reivindicó al oriente antioqueño como la región con mayores atributos ambientales e importancia estratégica para el desarrollo nacional.
Finalmente, el proyecto de Ley 235-08 fue archivado por la Comisión V del Senado de la República en la Audiencia Pública que fuera celebrada en el municipio de Rionegro el 21 de Mayo de 2009 y transmitida por medios televisivos y radiales ante todo el departamento.
Luego de este breve recuento de dos de los hechos más trascendentales para CORNARE en el año 2009, es menester indicar que el presente documento rinde un completo informe de lo que fue la gestión ambiental en el año, destacando los compromisos y logros obtenidos en las estrategias de Fortalecimiento Institucional e Interinstitucional Corporativo; Información y Conocimiento Ambiental; Educación, Gestión y Participación Social; Ordenación Ambiental del Territorio; Producción, Comercialización y Consumos Mas Limpios; y la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental para la Competitividad.
Siendo la capacidad de obtener recursos y su aplicación en proyectos de beneficio ambiental para la región, en el año 2009 los indicadores de gestión financiera presentaron importantes resultados, pues en el presupuesto de ingresos se logró un mayor recaudo del $ 13.255 millones de pesos, que representa un crecimiento del 46.5 % del inicialmente proyectado. Recursos que en su totalidad fueron invertidos en proyectos ambientales en todos los municipios.
En el desarrollo de nuestra gestión hemos seguido la guía que marcan instrumentos de control tan importantes como el Pacto por la Transparencia que fuese celebrado con el Programa Presidencial de Modernización del Estado y Lucha contra la Corrupción; el Plan de Mejoramiento Institucional celebrado con la Contraloría General de la República, y el acompañamiento de los municipios y la comunidad como instrumentos estelares de control ciudadano que día a día enriquecen y exaltan nuestra labor. Asimismo merece especial consideración la observancia a nuestro postulado fundamental de haber trabajado concertadamente con los gremios, instituciones públicas y privadas y la comunidad en general para la atención de los problemas ocasionados por la inadecuada utilización de los recursos naturales y en la consecución de recursos financieros nacionales e internacionales que finalmente dirigimos a la ejecución de proyectos de inversión social, dada la imperiosa necesidad de propiciar alternativas de sostenibilidad en el uso de los recursos que componen nuestra biodiversidad natural.
Pero antes de dar paso a lo que es nuestro informe de gestión, queremos reiterar el inmenso compromiso institucional del Consejo Directivo y de todos los funcionarios de CORNARE, para que con la transparencia, honestidad, y el gran amor por el trabajo que desempeñamos, y desde luego con la ayuda de DIOS, podamos continuar uniendo energías, conocimientos, convicciones, recursos y todas aquellas fortalezas de las fuerzas vivas del Oriente, de tal forma que las metas que aún nos empeñamos en lograr se cumplan a cabalidad e impacten positivamente el crecimiento económico y social de nuestra región.
Queda nuestra satisfacción de haber trabajado al límite de nuestro mayor esfuerzo, sorteando inmensas dificultades que no sólo son propias de la región, sino de nuestro país, pero con la convicción de que nuestra labor ha contribuido en mejorar la calidad de vida de nuestros habitantes, nuestras instituciones y nuestras riquezas naturales.








