Este DRMI en particular posee los ecosistemas denominados kársticos, que son poco comunes en el territorio colombiano.

El Santuario-Antioquia, 15 de octubre de 2019. Desde ahora la región Cornare cuenta con una nueva área protegida que se integra a la estructura ecológica regional y que permitirá proteger una extensión aproximada de 15.905,9 hectáreas, distribuidas en jurisdicción de los municipios de Sonsón (59%), San Luis (28%), San Francisco (7%) y Puerto Triunfo (7%).

Se trata del Distrito Regional de Manejo Integrado – DRMI: Bosques, Mármoles y Pantágoras, un área protegida que fue establecida por el Consejo Directivo de Cornare mediante el Acuerdo 395 de 2019, por medio del cual se reserva, delimita, y declara.

El tití gris (Saguinus leucopus) y el paujil de pico azul (Crax Alberti), como especie endémica y en peligro crítico de amenaza, al igual que los cañones de Río Claro y cavernas de gran importancia arqueológica, hídrica y ecosistémica son los principales valores objeto de conservación de esta zona.

En el DRMI están inmersos bosques en diferentes estados sucesionales equivalentes al 71% del área, asociados a formaciones kársticas, con altos reportes de especies endémicas y con algún grado de amenaza. Además, cuenta con hallazgos arqueológicos y es una gran despensa de fuentes hídricas que confluyen en el río Magdalena.

“Para el territorio es de suma importancia esta nueva área protegida pues vamos consolidando esa estructura ecológica regional que queremos para la jurisdicción, blindándola a través de estos mecanismos de declaratoria de zonas importantes para la generación y conservación de bienes y servicios ambientales”, explicó Javier Parra Bedoya, Subdirector de Recursos Naturales de Cornare. Agregó que este DRMI en particular posee los ecosistemas denominados kársticos, que son poco comunes en el territorio colombiano y que por su misma configuración generan procesos de regulación del agua y abrigan a su vez un desarrollo de flora importante.

La Cuenca Media del Río Claro es una zona importante de recarga, regulación y disponibilidad hídrica para la subregión, ubicada en la denominada cuenca media del río Magdalena, es por esto que conjuntamente con la Fundación Natura, se realizó el proceso de declaratoria del área protegida número 21 para la jurisdicción Cornare, proceso que ha sido enriquecido a partir de un trabajo concertado con las empresas mineras, turísticas y en general con la comunidad y los representantes de las actividades económicas y sociales del lugar.

“La declaratoria de este DRMI es un hito en las declaraciones de carácter regional, no solo por su riqueza ecosistémica y geológica de mármoles, sino porque además históricamente se ha convertido en área paisajística y de turismo de naturaleza por la belleza de sus ríos”, explicó Clara Solano, Directora de la Fundación Natura.

El proceso de concertación se realizó durante tres años con todos los actores del territorio, incluyendo las industrias mineras asentadas en la zona, que tuvieron la responsabilidad de excluir de sus títulos mineros las áreas para agrupar esta declaratoria.

Además de la Fundación Natura, el Banco Interamericano de Desarrollo - BID, también colaboró en el desarrollo de estudios previos a la declaratoria y estarán acompañando a partir de ahora la formulación del Plan de Manejo, es decir, el instrumento que permite establecer el régimen de uso y actividades al interior del área y que perfila el portafolio de proyectos para la protección, recuperación y restauración de la misma.

Para destacar

Con estas 15.900 hectáreas que se integran a la estructura ecológica regional, se llega al 38% de nuestro territorio con figuras de protección de nuestros bosques.